En Café Ollantay, creemos que el café tiene el mismo espíritu que la Navidad: está hecho para reunirnos, calentarnos y compartir.
Llegar a Machu Picchu Pueblo es llegar a un lugar donde la energía de la montaña se siente en el aire. Después de la caminata, de la lluvia o del sol intenso de la ciudadela, el cuerpo no solo pide descanso; pide una recompensa.Su secreto está en la paciencia: en cada gota que cae, en el ritmo constante del vertido, en el silencio que acompaña el aroma del grano recién molido.
Hay cafés que se preparan en segundos y otros que se descubren con tiempo. El V60 pertenece a esta segunda categoría. No busca rapidez, sino pureza.
Su secreto está en la paciencia: en cada gota que cae, en el ritmo constante del vertido, en el silencio que acompaña el aroma del grano recién molido.
En Ollantay creemos que el turismo responsable significa valorar lo local y compartirlo con el mundo. Por eso, en este Día del Turismo celebramos la historia detrás de cada taza.
En Machu Picchu Pueblo, entre el murmullo del río y las montañas sagradas, se encuentra Ollantay Machupicchu, un espacio donde el café es mucho más que una bebida: es un viaje sensorial por los Andes peruanos.
Cada 7 de julio, Machu Picchu despierta rodeado de nubes y enigmas, junto a saltos de orgullo. En este día, rememoramos la fecha donde todo el mundo admitió lo que siempre hemos conocido: Esta joya inca, enredada entre montañas, es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.